Los inolvidables años 20 es una década a la que jamás dejaremos de volver. Aquellos años donde diseñadores como Jean Lanvin y Coco Chanel comenzaron a explotar su talento, dejando un gran legado para el mundo de la moda. Década que ha sido, es y será reflejada innumerables veces, convirtiéndose en fuente de inspiración para muchas de las tendencias actuales.
Esta fiebre por los ’20 la vivimos a flor de piel con la película ¨The Great Gatsby¨ dirigida por el australiano Baz Luhrmann. El film nos transporta a la locura de una época en la que el glamour, el brillo y las joyas son los protagonistas. Jamás era demasiado, la mujer lucía más sofisticada y libre que nunca. Esta tendencia, conocida con el anglicismo flapper, fue una de las más marcadas de la época: la falda subió por encima de la rodilla, las lentejuelas y los canutillos salieron a relucir en cada uno de los vestidos de las mujeres.
El estilo dandy, otra tendencia que nace en los 20, ha sido reinventado constantemente por casas de moda como Balmain y Trussardi. Creado por la gran Gabriel ¨Coco¨ Chanel para liberar a la mujer de los apretados y molestos corsets, dándoles un respiro y un aire de libertad en sus prendas; esta tendencia, de origen masculino, hoy en día es sinónimo de estilo y buen gusto.
Las perlas, el “art decó”, los flecos, los adornos, los cortes de cabello tipo ´garçon´ y las faldas cortas nos remontan inmediatamente a esta década, denominada también como la era del jazz. Tres largos años le tomaron al director Baz Luhrmann para evocar completamente hasta el más mínimo detalle del estilismo de los 20. Pero ccn grandes firmas de moda de la mano como Prada, la casa de joyas Tiffany´s y Brooks Brothers, todo fue posible.
La diseñadora Miuccia Prada fue la encargada de realizar el vestuario femenino. Con un derroche de brillo y glamour, Prada diseñó en total 40 “looks” para el film. La famosa tienda de joyas, Tiffany´s, se encargó de complementar las pintas con perlas, brillo y diamantes, haciendo que el hedonismo de la era del jazz brotara en cada vestuario. Por su parte, Brooks Brother fue la firma escogida para el vestuario masculino, recreando a la perfección el esmoquin y los trajes en tonos pasteles, característicos de la década.
Toda una época que ha servido de musa para grandes firmas de moda en todo el mundo, ahora vuelve para quedarse. La ya denominada “Era Gatsby”, rememora los peinados bob, de inspiración masculina; y el estilo charlestón, con vestidos holgados y cinturas a la caders, y binchas con brillo para adornar el cabello. Una época que aportó mucho a la moda y que seguro seguirá siendo reinventada por muchos años más.